BIOCLASSICS

Fotografía: Cadena Ser

Un vídeo casero, un piano y una idea tan sencilla como inesperada: contar la vida de los grandes compositores al compás de su propia música. Con ese gesto, Sheila Blanco dio forma a los Bioclassics, un proyecto que comenzó como un experimento improvisado y que, en poco tiempo, se transformó en un fenómeno compartido en hogares, escuelas y auditorios de todo el mundo.

El origen se remonta a 2018, durante una colaboración en el programa La Ventana de la Cadena SER. Allí, sobre la célebre Badinerie de Bach, Sheila Blanco se atrevió a sustituir las notas por versos que relataban la biografía del compositor. Lo que parecía un juego resultó ser un hallazgo: la fórmula de resumir una vida en apenas dos minutos de música y palabra se convirtió en un formato con identidad propia.

El impacto fue inmediato. El primer vídeo se viralizó con millones de visualizaciones y multiplicó la comunidad en torno a la artista. A partir de entonces llegaron Mozart, Beethoven, Debussy, Brahms o Wagner, cada uno con su propia biografía cantada. La elección de fragmentos reconocibles y la brevedad de las piezas permitieron que los Bioclassics viajaran con naturalidad por redes sociales y aulas, convirtiéndose en una herramienta inesperada de divulgación musical.

Lo primero que hice fue la Badinerie de Bach. Yo había visto que la cantante israelí Noa lo hacía en clave de jazz y pensé: ¿y si lo hago contando su vida? Y ahí nació el primer Bioclassic

ABC, agosto 2020
Fotografía: El País

Con el tiempo, lo que nació sin intención didáctica comenzó a ser utilizado por docentes y familias como recurso para acercar la música clásica a niños y jóvenes. La combinación de humor, ritmo y precisión biográfica hizo de cada entrega una puerta de entrada amable y accesible al repertorio universal, sin renunciar al rigor ni a la emoción.

Sigo impresionada de cómo se viralizaron los Bioclassics, sin pretenderlo pasaron a compartirse en colegios, en familias… de repente estaba recibiendo dibujos de niños que me habían visto cantar a Mozart o a Beethoven.

ABC, agosto 2020

En 2024, los Bioclassics dieron el salto al escenario sinfónico junto a la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, en el marco de los Conciertos en Familia. El éxito de aquel estreno, con entradas agotadas, abrió un nuevo recorrido: desde entonces, el proyecto ha viajado por distintos auditorios y festivales, consolidándose como un espectáculo propio que amplía la experiencia más allá de la pantalla.

Hoy, Bioclassics sigue creciendo como una propuesta única para descubrir, recordar o redescubrir a los grandes maestros de la música. Un proyecto nacido de la espontaneidad que, con frescura y cercanía, ha sabido tender un puente entre generaciones y demostrar que detrás de cada partitura late siempre una historia digna de ser contada.

Fotografía: Orquesta Filarmónica Gran Canaria